Publicado el 25 de agosto de 2026
Este artículo se ha creado con apoyo de inteligencia artificial y ha sido revisado por nosotros antes de su publicación.
Esta página se ha traducido del alemán con apoyo de IA. La versión alemana es la vinculante.
Quien abre la web de un restaurante tiene casi siempre una de estas tres preguntas en la cabeza: ¿está abierto? ¿Qué hay? ¿Cómo llego? Todo lo demás es secundario. Aun así, muchas webs empiezan con una galería de fotos, un texto de bienvenida sobre la tradición familiar y una carta que solo aparece al tercer clic.
1. El horario, visible sin desplazarse
La pregunta más frecuente de todas. Va arriba, no en el pie de página. Y más importante todavía: tiene que ser correcto. Un dato equivocado en un festivo enfada a más clientes que una web fea.
2. La carta como página legible
Una carta subida como imagen o PDF apenas se lee en el móvil, no se puede buscar y prácticamente no aparece en Google. Una carta como página web normal, en cambio, se encuentra — también por clientes que buscan un plato concreto.
3. Reserva que funcione también de noche
Muchos deciden a las diez y media de la noche lo del sábado siguiente. A esa hora nadie coge el teléfono. Una reserva online o un asistente digital que recoge las solicitudes automáticamente recupera justo a esos clientes. Sin eso, las solicitudes se pierden en silencio — y no se nota nunca.
4. Dirección que abra la navegación con un toque
No solo la dirección como texto, sino un enlace que abra directamente la navegación. Lo mismo con el teléfono: en el móvil debe bastar un toque para llamar.
5. Fotos reales del propio local
Las imágenes de ambiente compradas las reconoce cualquiera, y generan justo la expectativa equivocada. Diez tomas honestas de sus platos y de su sala funcionan mejor que cien imágenes ajenas perfectas — porque el cliente quiere saber cómo es en su casa.
6. Tiempo de carga por debajo de tres segundos
Casi todos los visitantes llegan desde el móvil, a menudo con datos. Las imágenes grandes y sin comprimir son la causa más habitual de las cargas lentas. Ganar dos segundos aquí significa perder muchos menos visitantes antes de que se viera nada.
7. Un aviso sobre lo especial
Terraza, aparcamiento, accesibilidad, se admiten perros, posibilidad de grupos grandes: son los puntos que de verdad inclinan una decisión. Rara vez están en la web, aunque se preguntan casi siempre.
Lo que puede quitar
- Una página de bienvenida que hay que cerrar primero.
- Música que arranca sola.
- Un carrusel de imágenes que empuja la información útil hacia abajo.
- Textos largos sobre la historia de la casa en la página de inicio: eso va en una página aparte.
La prueba es sencilla: abra su web en el móvil y cronometre cuánto tarda en encontrar el horario, la carta y el teléfono. Si tarda más de diez segundos, el problema no es el diseño sino el orden.
¿Quiere ponerlo en práctica en su empresa?
En la primera conversación gratuita miramos juntos dónde está su mayor potencial — sin compromiso y en un lenguaje claro.